La inteligencia libre

Haríamos bien en considerar que hasta ahora que el tipo de teoría que Bergson presentó en relación con la memoria y la percepción de los sentidos”. Según estas ideas la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales es principalmente eliminativa, no productiva. Cada persona, en cada momento, es capaz de recordar cuanto le ha sucedido y de percibir cuanto está sucediendo en cualquier parte del universo. La función del cerebro y del sistema nervioso es protegernos, impedir que quedemos abrumados y confundidos, por esta masa de conocimiento en gran parte inútiles y sin importancia, dejando fuera la mayor parte de lo que de otro modo percibiríamos o recordaríamos en cualquier momento y admitiendo únicamente la muy reducida y especial selección que tiene probabilidades de sernos prácticamente útil. Conforme a esta teoría, cada uno de nosotros es potencialmente Inteligencia Libre. Pero, en la medida en que somos animales, lo que nos importa es sobrevivir a toda costa. Para que la supervivencia biológica sea posible, la Inteligencia Libre tiene que ser regulada mediante la válvula reducidora del cerebro y del sistema nervioso. Lo que sale por el otro extremo del conducto es un insignificante hilillo de esa clase de conciencia que nos ayudara a seguir con vida en la superficie de este planeta. Para formular y expresar el contenido de este reducido conocimiento, el hombre ha inventado e incesantemente elaborado esos sistemas de símbolos y Filosofía implícitas que denominamos lenguajes. Cada individuo se convierte enseguida en el beneficiario y la víctima de la tradición lingüística en la que ha nacido.

Lo que en el lenguaje de la religión se llama “este mundo” es el universo del conocimiento reducido,  petrificado por el lenguaje. Los diversos “otros mundo” con los que los seres humanos entran de modo errátil en contacto, son otros tantos elementos de la totalidad del conocimiento pertenecientes a la Inteligencia Libre. La mayoría de las personas sólo llegan a conocer, la mayor parte del tiempo, lo que pasa por la válvula reductora y está consagrado como genuinamente real por el lenguaje del lugar. Sin embargo, ciertas personas parecen nacidas con una especie de válvula adicional que permite trampear a la reductora. Hay otras personas que adquieren transitoriamente el mismo poder, sea espontáneamente sea como resultado de  “ejercicios espirituales”, de la hipnosis o de las drogas. Gracias a estas válvulas auxiliares permanentes o transitorias discurre, no, desde luego, la percepción de “cuando está sucediendo en todas las partes del universo -pues la válvula auxiliar no suprime a la reductora que sigue excluyendo el contenido total de la Inteligencia Libre-, sino algo más -y sobre todo algo diferente del material utilitario-, cuidadosamente seleccionado, que nuestras estrechas inteligencias individuales consideran como un cuadro completo, o por lo menos suficiente, de la realidad.

C. D. Broad, Filòsof, Cambridge, United Kingdom

El cuervo

Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones,
sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones
inclinaba soñoliento la cabeza, de repente
a mi puerta oí llamar;
como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta
mano tímida a tocar:
“¡Es – me dije – una visita que llamando está a mi puerta:
eso es todo y nada más!”.

¡Ah! Bien claro lo recuerdo: era el crudo mes del hielo,
y su espectro cada brasa moribunda enviaba al suelo.
Cuan ansioso el nuevo día deseaba, en la lectura
procurando en vano hallar
tregua a la honda desventura de la muerta Leonora;
la radiante, la sin par
virgen rara a quien Leonora los querubes llaman, ahora
ya sin nombre… ¡nunca más!

Y el crujido triste, incierto, de las rojas colgaduras
me aterraba, me llenaba de fantásticas pavuras,
de tal modo que el latido de mi pecho palpitante
procurando dominar,
“¡Es, sin duda, un visitante-repetía con instancia-
que a mi alcoba quiere entrar:
un tardío visitante a las puertas de mi estancia…,
eso es todo, y nada más!”
.

Poco a poco, fuerza y bríos fue mi espíritu cobrando:
“Caballero, dije, o dama: mil perdones os demando;
mas, el caso es que dormía, y con tanta gentileza
me vinistéis a llamar,
y con tal delicadeza y tan tímida constancia
os pusistéis a tocar,
que no oí”
, dije, y las puertas abrí al punto de mi estancia:
¡sombras sólo y… nada más!

Mudo, trémulo, en la sombra por mirar haciendo empeños,
quedé allí-cual antes nadie los soñó-forjando sueños;
más profundo era el silencio, y la calma no acusaba
ruido alguno…, resonar
sólo un nombre se escuchaba que en voz baja a aquella hora
yo me puse a murmurar,
y que el eco repetía como un soplo: ¡Leonora…!
Esto apenas, ¡nada más!

A mi alcoba retornando con el alma en turbulencia,
Pronto oí llamar de nuevo, esta vez con más violencia:
“De seguro-dije-es algo que se posa en mi persiana,
pues, veamos de encontrar
la razón abierta y llana de este caso raro y serio,
y el enigma averiguar:
¡Corazón, calma un instante, y aclaremos el misterio…:
es el viento, y nada más!”.

La ventana abrí, y con rítmico aleteo y garbo extraño,
Entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
con aspecto señorial,
fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
de mi puerta el cabezal;
sobre el busto que de Pallas representa
fue y posóse, y ¡nada más!
Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza
con su grave, torva y seria, decorosa gentileza;
y le dije: “Aunque la cresta calva llevas, de seguro
no eres cuervo nocturnal,
¡viejo, infausto cuervo oscuro vagabundo en la tiniebla…!
Dime, ¿cuál tu nombre, cuál,
En el reino plutoniano de la noche y de la niebla…?

Dijo el cuervo: “¡Nunca más!”.

Asombrado quedé oyendo así hablar al avechucho,
si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho;
pues preciso es convengamos en que nunca hubo criatura
que lograse contemplar
ave alguna en la moldura de su puerta encaramada,
ave o bruto reposar
sobre efigie en la cornisa de su puerta cincelada,
con tal nombre: “Nunca más”.

Mas el cuervo fijo, inmóvil, en la grave efigie aquélla,
sólo dijo esa palabra, cual si su alma fuese en ella
vinculada, ni una pluma sacudía, ni un acento
se le oía pronunciar…
Dije entonces al momento: “Ya otros antes se han marchado,
y la aurora al despuntar,
él también se irá volando cual mis sueños han volado”.

Dijo el cuervo: “¡Nunca más!”.

Por respuesta tan abrupta como justa sorprendido,
no hay ya duda alguna -dije-, lo que dice es aprendido;
aprendido de algún amo desdichoso a quien la suerte
persiguiera sin cesar,
persiguiera hasta la muerte, hasta el punto de, en su duelo,
sus canciones terminar
y el clamor de su esperanza con el triste ritornelo
de: ¡Jamás, y nunca más!”.

Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa,
mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa;
luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía
dime entonces a juntar,
por saber que pretendía aquel pájaro ominoso
de un pasado inmemorial,
aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso
al graznar: “¡Nunca jamás!”.

Quedé aquesto investigando frente al cuervo, en honda calma,
cuyos ojos encendidos me abrasaban pecho y alma.
Esto y más-sobre cojines reclinado-con anhelo
me empeñaba en descifrar,
sobre el rojo terciopelo do imprimía viva huella
luminosa mi fanal,
terciopelo cuya púrpura ¡ay! Jamás volverá élla
a oprimir, ¡ah, nunca más!

Parecióme el aire, entonces, por incógnito incensario
que un querube columpiase de mi alcoba en el santuario,
perfumado. “¡Miserable ser-me dije-Dios te ha oído,
y por medio angelical,
tregua, tregua y el olvido del recuerdo de Leonora
te ha venido hoy a brindar:
bebe, bebe ese nepente, y así todo olvida ahora!”.
Dijo el cuervo: “Nunca más”.

¡Oh, Profeta -dije- o duende!, mas profeta al fin, ya seas
ave o diablo, ya te envía la tormenta, ya te veas
por los ábregos barrido a esta playa, desolado
pero intrépido, a este hogar
por los males devastado, dime, dime, te lo imploro.
¿Llegaré jamas a hallar
algún bálsamo o consuelo para el mal que triste lloro?.
Dijo el cuervo: “¡Nunca más!”.

“¡Oh, Profeta -dije- o diablo! Por ese ancho, combo velo
de zafir que nos cobija, por el sumo Dios del cielo
a quien ambos adoramos, dile a esta alma dolorida,
presa infausta del pesar,
si jamás en otra vida la doncella arrobadora
a mi seno he de estrechar,
la alma virgen a quien llaman los arcángeles Leonora…”.
Dijo el cuervo: “¡Nunca más!”.

“¡Esa voz, oh cuervo, sea la señal de la partida
-grité alzándome-, retorna, vuelve a tu hórrida guarida,
la plutónica ribera de la noche y de la bruma…!
¡De tu horrenda falsedad
en memoria, ni una pluma dejes, negra! ¡El busto deja!
¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho! ¡De mi umbral tu forma aleja…!”.
Dijo el cuervo: “¡Nunca más!”.

¡Y aun el cuervo inmóvil!, fijo, sigue fijo en la escultura,
sobre el busto que ornamenta de mi puerta la moldura….
y sus ojos son los ojos de un demonio que, durmiendo,
las visiones ve del mal;
y la luz sobre él cayendo, sobre el suelo flota…, nunca
se alzará…, nunca jamás!

Edgar A. Poe

La balada de los esqueletos


La balada de los esqueletos

Dijo el esqueleto Presidencial
No firmaré el proyecto
Dijo el esqueleto Vocero
Sí lo harás

Dijo el esqueleto Representativo
Objeción
Dijo el esqueleto Corte Suprema
¿Qué esperabas?

Dijo el esqueleto Militar
Comprad bombas estrellas
Dijo el esqueleto Clase Alta
Hambread a las mamis solteras

Dijo el esqueleto Yahoo
Parad el arte obsceno
Dijo el esqueleto Derecha
Olvidaos del Corazón

Dijo el esqueleto Gnóstico
La Forma Humana es divina
Dijo el esqueleto Mayoría Moral
No, no lo es, es mía.

Dijo el esqueleto Buda
La compasión es riqueza
Dijo el esqueleto Corporación
Es mala para la salud

Dijo el esqueleto Viejo Cristo
Preocuparos de los pobres
Dijo el esqueleto Hijo de Dios
el SIDA necesita cura

Dijo el esqueleto Homófobo
Chupad a los gays
Dijo el esqueleto Patrimonio Nacional
Los negros no tienen suerte

Dijo el esqueleto Macho
Mujeres a su lugar
Dijo el esqueleto Fundamentalista
Multiplicad la raza humana

Dijo el esqueleto Derecho a la Vida
El feto tiene un alma
Dijo el esqueleto Pro Elección
Pásalo por tu agujero

Dijo el esqueleto Reducción
Los robots cogieron mi empleo
Dijo el esqueleto Mano Dura
Gas lacrimógeno a la plebe

Dijo el esqueleto Gobernador
Suprimid la merienda escolar
Dijo el esqueleto Alcalde
Mascad el presupuesto

Dijo el esqueleto Neoconservador
¡Sin techo, fuera de la calle!
Dijo el esqueleto Libre Mercado
Usad los como carne

Dijo el esqueleto Grupo de Expertos
Liberad los mercados
Dijo el esqueleto Ahorro y Préstamo
Que pague el Estado

Dijo el esqueleto Chrysler
Pagad por ti y por mí
Dijo el esqueleto Fuerza Nuclear
y por mí por mí por mí

Dijo el esqueleto Ecológico
Mantened el cielo azul
Dijo el esqueleto Multinacional
¿Cuánto vales tú?

Dijo el esqueleto NAFTA
Enriqueceos, Libre Comercio,
Dijo el esqueleto Maquiladora
Deslomaos, salario bajo

Dijo el rico esqueleto GATT
Un mundo, alta tecno
Dijo el esqueleto Clase Baja
Que te den una buena

Dijo el esqueleto Banco Mundial
Cortad vuestros árboles
Dijo el esqueleto FMI
Comprad queso americano

Dijo el esqueleto Subdesarrollado
Enviadme arroz
Dijo el esqueleto Desarrollado
Vended vuestros huesos por un centavo

Dijo el esqueleto Ayatolá
Muere escritor muere
Dijo el esqueleto José Stalin
Eso no es mentira

Dijo el esqueleto Reino Medio
Nos tragamos el Tíbet
Dijo el esqueleto Dalai Lama
Cuidado con la indigestión

Dijo el esqueleto Coro Mundial
Es su destino
Dijo el esqueleto EE. UU.
Hay que salvar Kuwait

Dijo el esqueleto Petroquímico
Rugid bombas rugid
Dijo el esqueleto Psicodélico
Fumad un dinosaurio

Dijo el esqueleto de Nancy
Decid solamente No
Dijo el esqueleto Rasta
Chupa Nancy Chupa

Dijo el esqueleto Demagogo
No fuméis hierba
Dijo el esqueleto Alcohólico
Que se os pudra el hígado

Dijo el esqueleto Yonkie
¿Conseguiremos la dosis?
Dijo el esqueleto Big Brother
Cárcel a los sucios huevones

Dijo el esqueleto Espejo
¡Eh, buen mozo!
Dijo el esqueleto Silla Eléctrica
Eh, ¿qué se come hoy?

Dijo el esqueleto Entrevistas
Vete a la mierda en la cara
Dijo el esqueleto Valores de la Familia
Mi gas lacrimógeno valores familiares

Dijo el esqueleto NY Times
Eso no es apto para imprimirlo
Dijo el esqueleto CIA
¿Puedes repetirlo?

Dijo el esqueleto Transmisión en cadena
Creed mis mentiras
Dijo el esqueleto Publicidad
No os volváis sensatos

Dijo el esqueleto Medios
Creedme a mí
Dijo el esqueleto Teleadicto
¿Qué me preocupa?

Dijo el esqueleto TV
Comed bocados de sonidos
Dijo el esqueleto Noticiero
Es todo Buenas Noches

Relato de los malos tiempos

Llegó a Barcelona sin ningún atasco, tal como había previsto, y a las cuatro de la tarde cerró la puerta tras de sí. Hacía tres años que vivía en esta pequeña habitación que para él era su refugio; pequeña,  pero entrañable, era su hogar. Estaba situada en un barrio popular, muy bien comunicado y a 10 minutos de su trabajo, cosa que había motivado mucho su elección.

No tenía hambre, se preparó un café con  leche mientras se cambiaba la ropa por una más cómoda, y se sentó frente al ordenador conectándose a Internet para mirar el correo electrónico y ojear un rato el Facebook.

Pensó que era una persona afortunada: tenía todo lo que podía desear.

Unos hijos maravillosos a los que su mujer y él habían sabido inculcar unos principios básicos que les servirían para empezar a caminar por la vida, basados en el respeto hacia los demás y hacia ellos mismos. Supieron asumir la separación de sus padres y estar de acuerdo en que era lo mejor para ellos.

Seguramente éste era un claro ejemplo del respeto con que sus hijos asumían las decisiones de los demás y un signo de la madurez con que empezaban a conducir sus vidas.

La única mancha que existía en su historial, era su adicción a los tóxicos y su mala gestión económica que le había llevado a esta situación paupérrima en la que estaba y desequilibrado a la familia.

Posiblemente la monotonía y la intoxicación, a la vez que un trabajo muy estresante, había precipitado la decadencia de su relación de pareja,  ya un tanto malograda y sin demasiados estímulos desde hacía varios años. Volver a casa cada noche sin la obligación de mantener la unidad familiar y dar ejemplo de un

matrimonio perfecto, no sólo no era motivador, sino que además había evidenciado aún más lo que para los dos ya era latente desde hacía tiempo: se seguían queriendo pero ya no se amaban.

La suya ya no era una relación tan perfecta, ya no era necesario engañar a nadie y mucho menos a ellos mismos.  Él no dejaba de empeñarse en pensar que tenía 30 años y quería llevar la misma vida que cuando tenía 20 años. Seguramente padecía el síndrome de Peter Pan y no sabía verlo. Todo esto, y una mente rebelde y rota desde pequeño le acercaban peligrosamente a la evasión del mundo real por medio de las drogas tóxicas. Ya no sabía divertirse sin esnifar coca o beber hasta reventar.

Aceptaron lo irremediable, y de mutuo acuerdo y con el respeto y el cariño que siempre se habían profesado, sólo empañado por la malversación económica y la dependencia de las drogas. No obstante, acordaron que lo mejor para ambos era empezar de nuevo por separado. Permitirse descubrir nuevos caminos con renovadas energías, nuevas oportunidades. Otras parejas con las que volverse a ilusionar tal vez. Redescubrir a través de otras personas la pasión que en un principio les arrebataba los sentidos; llevándoles al éxtasis que ellos ya habían dejado de sentir y desear cuando estaban juntos.

No sabía si su mujer había sido la mujer de su vida, pero lo que no dudaba era que había sido muy feliz junto a ella, hasta que el amor se les acabó. Y cuando éste se acabó, supieron despedirse sin hacerse daño, guardando sólo los buenos recuerdos de su vida en común. Si tuviese que volver atrás la volvería a escoger a ella, si tuviese que volver a elegir una madre para sus hijos no lo dudaría ni un  momento, Mercedes sería la persona escogida.

También se sentía satisfecho de su trabajo de Jefe de Sección de la empresa del metal, que le permitía vivir holgadamente, y lo que era más importante, le permitía tener toda la tarde libre para dedicarse a lo que le diera la gana, ya fuera ocio o cualquier otra actividad.

Justo esa tarde, cuando estaba entreteniéndose con el Facebook su vida iba a cambiar de golpe. Un mensaje que le llegó en el que se le pedía ser aceptada como amiga trajo a Belén a mi vida. Extrañado por el hecho ya que normalmente era yo el que solicitaba ser aceptado como amigo a las tías que estaban bien, apreté el botón de aceptar y se unió a la lista de mis amigos/as. Sin solución de continuidad miré quien estaba chateando y comprobé gratamente que figuraba el nombre de Belén.  Mientras pensaba esto el ordenador sonó anunciando un mensaje del Chat, que al mirarlo justamente era de Belén. Minutos antes había recibido un mensaje suyo en el que me hacía una serie de consideraciones de su petición entre ellas que le había atraído físicamente al ver mi fotografía en la página de su amigo Rodolf que me había añadido sin conocerme. Sorprendido y a la vez halagado le contesté que el gusto era mío y que estaba encantado de ser su amigo. Tras esto, entré rápidamente en su perfil para ver como era físicamente. Las fotos de su perfil mostraban una chica de treinta y tantos años, rubia, delgada, atractiva sin ser guapa, pero con un no se qué que me gustó mucho.

Seguimos chateando y me explicó que tenía 36 años y dos hijos, uno de 6 y otra de 9 años, estaba separada desde hacía un año y que era muy vital. Era de Santander si bien llevaba 10 años en Cataluña y hablaba el catalán. Había cursado Geografía e Historia  y vivía en   Andorra. Era un tiro de mujer, hablaba sin tapujos, decía lo que sentía y desprendía una fuerza interior grande. Era risueña y a la vez profunda en sus pensamientos. Hablamos más de dos horas seguidas de toda clase de temas personales, políticos, sociales y estábamos bastante en la misma onda. Gente noble con un gran corazón preocupados por las injusticias sociales y la educación de los hijos en una sociedad enferma como la nuestra. Entre tema y tema hacíamos bromas y reímos bastante. A la hora de la cena me dijo que tenía que atender a los niños y quedamos para después de cenar. Así fue. Seguimos hablando cada vez más sueltos, sobre todo yo, que me corto cuando hablo con mujeres que me gustan, pero ella me hacía sentir cómodo y me abrí bastante, cosa que no suelo hacer con frecuencia.

Cerca de las doce de la noche nos despedimos y quedamos en volver a comunicar por el Chat el sábado por la tarde sobre las siete.

Tras cerrar el programa me notaba excitado gratamente. Algo se había removido en lo más profundo de mi ser. Supongo que me había impactado que una chica atractiva se fijara en mi y además me lo dijera francamente. Me sentía halagado y a la vez inseguro. La historia de mi vida: cuando me gustaba alguna mujer me ponía nervioso y no sabía actuar con naturalidad, tal como soy normalmente y me acosaban los fantasmas y miedos del pasado.

Me había plantado en los cincuenta y cinco años sólo, enfermo y pobre. De acuerdo que parecía más joven y esto me complacía, cuando salía con mis amigos a alguna discoteca o a tomar algo.

Sólo, porqué quería. Enfermo porqué aun no había superado la adicción y la depresión totalmente y pobre por la mala gestión de los años anteriores que le habían llevado a la insolvencia judicial.

No obstante, tenía el apoyo de mi familia primigenia. Mi madre se desvivía por intentar que no me hundiese del todo, mi hermana Maribel igual, y los demás bastante tenían con lo suyo para dedicarse a mi.

Lo que notaba en los últimos tiempos, no se si como consecuencia de la disminución del consumo de tóxicos o quizás porque daba pena, era un cariño de la gente amigos, familia, compañeros de trabajo, etc, que me llevaba a pensar que no debía ser tan vil y depravado cuando tanta gente me apreciaba a pesar de mi manera de ser y respetaban mi forma de vivir y ver las cosas y además me querían y así me lo demostraban.

El sábado, me levanté sobre las siete de la mañana y puse una primera lavadora de las que tenía pendientes hacía un mes. Cogí una taza y me serví café y leche con un poco de sacarina. Me dirigí a la habitación y conecté el ordenador y abrí el Facebook. Abrí también el correo electrónico del trabajo  para ver si había algo interesante y entre sorbo y sorbo de café con leche y ordenador pasó el tiempo hasta  que la lavadora se acabó. Pasé la ropa a la secadora y puse la segunda tanda de lavadora y tras ello volví al ordenador y estuve haciendo varias cosas: mirar fotografías de mi familia, colgar fotos en Internet, escribir un poco de mis memorias de los malos tiempos, repasar el DEA y escuchar a Eric Clapton en un disco que salían todas sus grandes canciones. Se paró la secadora y extraje la ropa y la coloque en la silla para más tarde distribuirla en el armario. Pasé la ropa de la lavadora a la secadora y puse la tercera y última lavadora del día.

Ya eran más de las once y salí a comprar varias cosas que me hacían falta. Al volver acabé con las lavadoras y las secadoras y me preparé un plato de garbanzos de comida. Era cerca de la una de la tarde y comí en previsión del partido de fútbol que debía jugar a las 15,45 con los veteranos de la empresa. Después de comer me acosté un rato a descansar antes de ir a buscar el coche que tenía aparcado en la calle. A las dos y cuarto enfilé junto al campo del F.C. Barcelona para dirigirme a buscar el coche. Me dirigí al campo de fútbol y llegué sobre las tres y cuarto; calentamos un rato antes del partido y a la hora exacta comenzó. Perdimos 5 a cero y yo sólo jugué 10 minutos. Miquel 2 minuts. Sin ducharme me cambié y me dirigí al coche. Una vez en él, me incorporé a la avenida Diagonal y tras girar por el Club de Polo, volví a aparcar el coche en la calle. Bajé hasta casa andando. Eran las cinco de la tarde cuando entraba en mi habitación. Conecté el ordenador y me puse a mirar los mensajes del Facebook. Tenía un par de chorradas  y nada más. Por instinto como hacía siempre miré quien estaba conectado al Chat y cual fue mi sorpresa cuando vi que en la segunda línea ponía Belén . Supuse que debía estar chateando con alguno de sus amigos/as, pero de pronto se abrió el dialogo y me requirió por medio de un aviso que tenía una persona conectada interesada en hablar conmigo. Era ella. Yo la saludé y le pregunté como había pasado el día. Ella me pregunto lo mismo tras contestarme y me preguntó por el partido. Al decirle el resultado se pensó que estaría cabreado – no conocía a nuestro equipo – y me dijo que no me lo tomara mal que solo era un partido. Yo creo que ni le contesté a ese tema y pase directamente a hablar de un mensaje que me había enviado hacía poco rato. Así, de tema a tema, con risas y bromas entre medio nos pasamos más de 3 horas en el Chat hasta que tuvo que dar la cena a sus hijos. Después de la cena continuamos hasta las doce. Yo estaba excitado. A veces no sabía que decir pero no quería perder el contacto con ella. Me sentía atraído a su mundo incluso estando cansado de tanto Chat. Cuando nos teníamos que despedir parecíamos dos colegiales, no había manera de cortar y uno u otro alargaba la conversación aunque fuera con tonterías. Al final nos despedimos y me envió un mensaje muy bonito a mi muro. Entretanto nos íbamos enviando besos virtuales que podían interpretarse de varias formas. La mía era clarísima estaba deseando besarla. Pero el día anterior estaba igual con Mercè , quien por cierto últimamente tambien estaba más asequible que el año anterior, incluso me pasó a ver por el trabajo y visitaba mi muro con frecuencia dejándome mensajes cariñosos.

Quedamos con Belén que el domingo por la tarde volveríamos a chatear un buen rato y así nos despedimos.

Transcurrieron un par de semanas en las que cada día nos pasábamos chateando 2 o 3 horas. El tiempo transcurría rápido cuando estábamos en el Chat, pasaban volando.

Una noche fría de Enero en pleno chateo Belén me propuso quedar en Barcelona para conocernos. Yo al principio me quedé sin habla, después reaccioné y quedamos para el día siguiente a las 18 horas en el Zurich de Plaça de Catalunya. Ella iría con un abrigo lila, botas y pantalones. Yo iría con tejanos negros, sudadera del Milan y chaqueta de cuero. Pase la noche casi sin dormir de nervios del día siguiente.  Ya quedan 2 horas para la cita a ver como va.

Ha ido bien, ha llegado con un vestido o falda larga, botas altas, un jersey y el pelo rubio suelto que le daba un aire retro. Hemos estado un rato en el Zurich y después hemos rambleado arriba y abajo y también hemos ido al puerto donde me he pegado un par de pegotes. Ella tomó coca-cola y café con leche, yo, clara y coca-cola. Bons mininos. Hem parlat una mica de tot molt intranscendent, molt correctes els dos, sense tiritos ni res, és normal cara a cara talla més dir segons quines coses pero si continua el tema ja hi haurà temps. Mol guapa i sobretot amb molt estil, com la Maite G. de Jove. Un cochazo, pasta, esta bien situada, una perita en dulce pero llesta si no es flechazo ho veig difícil. Pero mai se sap. Puede llegar a ser una buena amiga con la que compartir problemas y situaciones de la vida.

Cuando paseaba por las Ramblas me he encontrado a José el chavalin que estaba en mi habitación en el Pabellón de Duales de Martorell. Estaba paseando con unos compañeros de la comunidad de drogadictos donde se metió después de la UPD. Nos hemos abrazado. Nos ha hecho mucha ilusión a los dos. A ver si tiene suerte pues va a ser padre en 5 meses.

Belén había quedado con un amigo en la plaza Francesc Macià y nos dirigimos al coche y la guié hasta la plaza. Una vez allí nos besamos en la cara y nos despedimos hasta otro día mientras ella esperaba a su amigo y yo marchaba caminando. Antes de marchar me preguntó si me lo había pasado bien y yo le dije que sí.

Enfilé diagonal hasta la primera parada de autobús donde cogí el 7 hasta el Palacio y des de allí caminando hasta casa. Estaba contento si bien un poco cortado por la duración de la visita, pero no me preocupé demasiado.

Los dias siguientes no tuvimos demasiado contacto, parecía que me rehuía o así me lo parecía a mi. Siempre que intentaba chatear le surgía algun quehacer en casa o con sus hijos. Al principio no me extrañó pero pasados unos días comencé a mosquearme. Me rebote y le envié un mensaje diciéndole que si no quería hablar conmigo me lo dijese y fuera, me fui calentando y ayudado del tóxico me pasé un poco en mis exigencias lo que originó su mosqueo y que yo la diera de baja como amiga. Después le pedí perdón para volver ser amigos pero la cagada estaba hecha ya no quería saber nada conmigo. Yo supongo que el dia de Barcelona hubo algo que no le gustó o yo o mi rollo, yo que se, mujeres, el caso es que la historia se acabó. Mala suerte.

Al dia siguiente conocí a varias chicas más en el FB entre ellas una Maribel con la que me pasé toda la noche chateando hasta las 7 de la mañana, una pasada. Tenía 48 años, separada hacia 10 y con una hija de 16 y en paro. De Martorell. Hemos seguido chateando durante dos semanas y de momento no la he cagado del todo y seguimos amigos. Un dia de estos quedaremos en Granollers o Barna para conocernos y ya veremos si pasa igual que con Belén o la historia es diferente.

Hoy he ido a ver a la Dra. Marina y me ha cambiado un poco el tratamiento pero dice que la solución la tengo yo, que debo encauzar mi vida de nuevo hacia nuevos horizontes que me llenen o jamás saldré de la depresión. El tratamiento ayuda pero el esfuerzo es mío de redecorar mi vida después de la separación: olvidarme de hijos, mujer, etc, y hacer otras cosas que me llenen no necesariamente mujeres sino actividades, estudios, etc. Es el próximo reto que tengo montar mi propia vida yo solo según mis gustos y prescindiendo el pasado. Ardua misión, no es nada fácil pero es lo que toca si quiero superar la depresión.

Sindi Viz Enero de 2010.